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domingo, 22 de noviembre de 2015

EL ESTILO DE VIDA COMO CAUSA FINAL (EXTRACTO DEL LIBRO "PSICOTERAPIA CONDUCTUAL-ADLERIANA". RUIZ, 2015






  “¿Para qué vives tú lector/a? ¿Cuál es la finalidad o sentido de tu vida?”. No se trata de una pregunta que requiere una respuesta sesuda e intelectual, sino que se trata nada menos que de un quehacer en la vida, como diría Ortega, que lleva a una trayectoria y un tener que habérnosla con una serie de tareas y dificultades reales de la vida. 
   Pero no estamos lanzados e instalados en la vida de cualquier manera sino orientados en ella por nuestros fines y propósitos personales siempre en el contexto de la vida en relación con otras personas. Este es básicamente el planteamiento de la causa final que realiza Adler (1927b, 1933).
  Por lo pronto todos los humanos estamos en la vida situados en tres grandes contextos o situaciones que se tornan problemáticos y que requieren respuestas:  
(1) Todos vivimos en la corteza terrestre en un sistema ecológico que funciona según las leyes naturales y que también hemos alterado y transformado con nuestras prácticas socioculturales y materiales, prácticas que reobran sobre nosotros para bien y para mal (vivienda, contaminación), etc…y en cuya elaboración interviene el trabajo como tarea humana del vivir en ese medio.
(2) Todos vivimos entre otros seres humanos y en sociedad. La vida humana como tal se modela y se desarrolla en la convivencia con otras personas. La mayoría de los problemas humanos (incluido los psicológicos o emocionales) tienen su génesis  y despliegue en esas relaciones. Vivir conlleva a menudo dificultades en las relaciones con otros cuando surgen intereses o proyectos de vida distintos. Ello conlleva conflictos que requieren para su resolución de la cooperación (sentimiento de comunidad). De la cooperación en las relaciones depende la propia supervivencia de la humanidad. Una tarea básica de la vida es pues desarrollar las relaciones con otras personas, la vida social.
(3) Los humanos pertenecemos a dos sexos: hombres y mujeres. Cada sexo presenta una serie de características mediadas tanto por la naturaleza biológica como por el aprendizaje socio-cultural de los géneros, variables, según que roles y sistemas de vida imperantes en cada momento histórico que requieren de respuesta de las relaciones entre hombres y mujeres, tanto a nivel de la tarea de la pareja/sexo como en los otros ámbitos de la vida, como el trabajo y la vida social. En este aspecto Adler ya en los años 20-30 del siglo XX hablaba del sentimiento de inferioridad de las mujeres por causa de la discriminación social y de su desigualdad al acceso de condiciones igualitarias con los hombres. 
   Las respuestas que damos a las tres cuestiones y tareas de la vida  conforman el sentido de nuestras vidas (Adler, 1927b, 1933). Cada persona da un sentido a su vida por los significados que esta da a sus experiencias. Esos significados no derivan de su código genético ni del ambiente directamente, sino que son creaciones subjetivas para responder a problemas reales de la vida. Aquí pareciera que en las afirmaciones de Adler sobre el significado en su madurez teórica fuera una especie de constructivismo moderado o realista dado que por un lado la vida tiene una lógica inherente que deriva de su propia realidad de esas tres condiciones o tareas referidas y por otro lado cada individuo afronta en su trayectoria de vida esas tareas con un Estilo de Vida particular regido por los fines que este persigue de manera consciente e inconsciente. Posiblemente esta sea la lectura correcta de los textos adlerianos (Adler, 1927b, 1933). Este planteamiento es totalmente concordante también con el conductista radical y contextual que hemos expuesto en apartados anteriores, dado que el sujeto operante va creando su vida en relación a interacciones con su medio, no respondiendo mecánicamente a una estructura estímulo-respuesta invariable. Recuérdese también en este punto el papel del lenguaje y del concepto del desligamiento funcional. 
   A la pregunta, “¿cuál es la causa final del estilo de vida?”, los adlerianos (y los conductistas contextuales) responden que dar sentido a la vida mediante rutas, trayectorias y direcciones de vida que bien responden a valores personales verbalizables y conscientes a veces  (Hayes, Strolsah, y Wilson, 2014; Pérez Álvarez, 2014) o a fines o propósitos inconscientes y no verbalizables (Skinner, 1953, 1979; Adler, 1927a, 1927b, 1933)

Bibliografia:

-Adler, A. Conocimiento del hombre. Espasa-Calpe S.A. Madrid, 1973 (orig. 1927 a)

-Adler, A. Comprender la vida. Paidós. Barcelona, 1999 (orig.1927 b)
-Adler, A. El sentido de la vida. Espasa-Calpe S.A. Madrid, 1975 (orig. 1933)
-Hayes, S.C; Strolsah, K y Wilson; K.G: Terapia de aceptación y compromiso. Proceso y práctica del cambio consciente (Mindfulness). Editorial Descleé de Brouwers. Bilbao, 2014
-Pérez Álvarez, M. Las terapias de tercera generación como terapias contextuales. Editorial Síntetis. Madrid, 2014

-Skinner, B.F. Ciencia y conducta humana. Editorial Fontanella. Barcelona, 1977 (orig. 1953)

-Skinner, B.F. Sobre el conductismo. Ediciones Orbis, S.A. Barcelona, 1986 (orig. 1974)

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