ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PSICOLOGÍA ADLERIANA-Enlace a facebook

martes, 30 de abril de 2013

Journal of Individual Psychology. Winter 2012. La psicología adleriana en España

Artículo recientemente publicado en  la revista

Journal of Individual Psychology

 Individual Psychology in Spain. Winter 2012 .Ursula Oberst and Juan José Ruiz (enlace a la revista):


http://www.utexas.edu/utpress/journals/jip.html#684



Es un número monográfico de esta revista donde se describe la actividad de la  Psicología Adleriana en diversos países y entornos culturales. La referencia a España presenta los trabajos de la Dra. Oberst en Cataluña en el contexto psicoterapéutico y educativo a escala de diversos centros docentes y trabajo con profesores y padres en la línea de Dreikurs; y el apartado de Juan J. Ruiz está dedicado a la implantación  y adaptación del modelo de psicoterapia breve en formato individual y grupal en un servicio público de la red de salud mental de Andalucía (USMC de Úbeda, Jaén).




lunes, 29 de abril de 2013

LA FUNCION DEL SINTOMA O LOS “PROBLEMAS PSICOLÓGICOS” DESDE LA PSICOLOGÍA ADLERIANA (Ruiz, 2013)



1º-El síntoma tiene una finalidad inconsciente:
     -Protege la autoestima de la persona  (en  términos clásicos adlerianos “compensa” el
       Sentimiento de inferioridad).
     -Pone distancia con una tarea de la vida para la que la persona se siente mal preparada  para afrontar  en cooperación y/o o se ve con valor de manejar
      -Supone un “apaño creativo” del  sujeto que usa el síntoma  como  método para preservar alguna sensación de autoestima y para evitar compararse y ser evaluado.  Esto conlleva distorsiones  de la realidad y resulta en relaciones deficitarias con los demás. 



2º-Aparece en un contexto relacional y ligado a este:
     -Todo síntoma (que no sea de causa física-biológica) aparece en un contexto de relaciones con otras personas  tiene sentido en ese contexto



3º-Está  al servicio del Estilo de Vida de cada persona:
    -El Estilo de Vida es la personalidad global, total y holística que supone una línea de movimiento ininterrumpido  hacia una meta inconsciente final y que unifica lo emocional, lo cognitivo, lo cognitivo, lo relacional y lo psicofisiológico.
   -El síntoma se relaciona con el estilo de vida particular de la persona y tiene sentido amplio y profundo cuando se comprende la meta  final inconsciente del sujeto en cuestión



4º-Aparece relacionado con una o varias tareas de la vida: amor, trabajo o relaciones sociales
    -Cuando el sujeto afronta alguna tarea de vida para la que se siente mal preparado o con falta de valor. Preguntar a la persona como le va y se las apaña con la vida de pareja, su ocupación  trabajo o sus relaciones sociales-amistad, la calidad de las mismas y los problemas en estas áreas dan mucha información del posible sentido, función o finalidad de sus síntomas



5º-Para la “elaboración del síntoma”  o su construcción, intervienen los siguientes mecanismos psicológicos  (Y que  suponen dimensiones  contempladas por otras  secuelas psicológicas)
    -La perspectiva idiosincrática o personal de cada sujeto, plasmada en sus “esquemas aperceptivos” (esquemas cognitivos en terminología actual)  que conforman estilos particulares de interpretar los  hechos y que están ligados a los fines inconscientes de estilo de vida. Es decir las “distorsiones cognitivas” no solo son errores cognitivos guiados por la estructura, sino que  además son intencionales inconscientemente hacia le meta final tácita. Esto conlleva mecanismos cognitivos selectivos con efectos en la percepción, memoria, fantasías, sueños, etc. (Dimensión cognitiva)
  -El hecho de que la raíz del .Estilo de vida personal se haya formado en la etapa preverbal, incluso antes del desarrollo del lenguaje y el razonamiento, le confiere al síntoma un aspecto incomprensible para el propio sujeto. (Dimensión psicodinámica)
  -La  “psicología  del uso”: aunque las condiciones ambientales  y biogenéticas influyen sobre las personas y la formación de sus síntomas; es la elección subjetiva de la persona ante esas condiciones la que da<orientación a su vida y sentido al síntoma mismo. (Dimensión humanista)
  -Aspectos contingenciales del síntoma; en una  línea muy similar al conductismo radical en este aspecto y el análisis funcional; el sujeto “aprende” que determinados síntomas, problemas o conductas tienen una función al servicio de su estilo de vida, y usa aquellos que su experiencia le demuestran  que mejor funcionan para sus intereses inconscientes últimos. (Dimensión conductual)

6-Adquiere sentido en dos niveles funcionales:            
   -Que hace la persona cuando presenta el síntoma, a quién afecta y cómo, y cómo las reacciones de estos le afectan a el/ella. En este nivel las propias emociones de las personas implicadas (incluido el/la terapeuta) dan  información de esa función. Dreikurs  lo ha usado mucho en psicología infantil y en el  campo educativo; pero es extensible a cualquier relación (Nivel  conductual-relacional)
   -Las reglas subyacentes a las interacciones anteriores  donde aparece el síntoma o problema psicológico y que son hipótesis que se elaboran del estilo de vida subyacente a partir de  diversas fuentes de datos (primeros recuerdos, genograma familiar, entrevistas, cuestionarios, observación de la relación terapéutica, etc).   Nivel  de Reglas Subyacentes del  Estilo de Vida)                                                                                                                                                                     

Bibliografía básica:
-Heinz L. Ansbacher y Rowena R. Ansbacher: La Psicología Individual de Alfred Adler. Troquel, 1959
-Jhon Carlson, Richard Watts and Michael Maniacci: Adlerian Therapy. Theory and Practice. APA, 2005.
-Juan José Ruiz Sánchez Úrsula E. Oberst  Antonio M. Quesada Estilos de Vida. El sentido y el equilibrio según la psicología de Alfred Adler. Paidós, 2006.
-Úrsula E. Oberst y Juan José Ruiz Sánchez: La Psicología Individual de Alfred Adler. Manuscritos, 2007.


sábado, 13 de abril de 2013

SISTEMAS DSM Y PSICOTERAPIA ADLERIANA.



Los sistemas de clasificación DSM (y también los CIE) han sido cuestionados desde diferentes perspectivas, un resumen de estas críticas las plantea el terapeuta familiar Karl Tomm (1990):

Críticas Empíricas
1. La naturaleza del trastorno, sus criterios diagnósticos y los límites de las categorías se determinan en los comités de la APA, no por los fenómenos descritos.
2. El DSM no ha podido abarcar muchas situaciones clínicas (por ejemplo, los códigos del “V” son insuficientes).
3. No hay ninguna disposición para “diagnósticos” interpersonales, familiares, culturales o institucionales.

Críticas Políticas
1. Fácilmente se puede abusar del poder constitutivo que existe en la definición de la naturaleza de las personas.
2. ¿De quién es el interés de las etiquetas (profesionales; pacientes; otras partes como miembros de la familia, agentes de seguros, Gobierno, etc.)?
3. El DSM promueve el “modelo médico” y la supremacía psiquiátrica en el campo de la salud mental.
4. El sesgo de género puede ser institucionalizado (por ejemplo, “Síndrome Pre-Menstrual” está siendo considerado en el estudio para el DSM-IV), como la heterosexualidad (por ejemplo, “homosexualidad” fue incluida en DSM-II) con la solidificación de estereotipos tradicionales.

Críticas Humanitarias
1. Las personas son deshumanizadas transformándolos en objetos bajo la mirada “científica”.
2. Las personas son patologizadas a través del etiquetado, la totalización y segregación.
3. DSM promueve una “orientación hacia insuficiencias” por atender tragedias y fallas personales en lugar de una “orientación hacia las soluciones” con atención a los recursos y la competencia.

Críticas Pragmáticas
1. Hay un énfasis excesivo en el síndrome general y un anti-énfasis con respecto a las experiencias específicas y el contexto personal del cliente.
2. El DSM promueve una perspectiva estática en lugar de una dinámica, haciendo hincapié en rasgos permanentes en lugar de estados transitorios.
3. El DSM promueve la ceguera con respecto a los factores interpersonales y culturales que contribuyen a los problemas de salud mental.
4. El DSM rara vez es útil en la determinación de un plan de tratamiento específico.

Crítica Ontológica
1. La premisa básica acerca de la naturaleza de los fenómenos mentales parece problemática (es decir, que los trastornos mentales están “dentro de la persona” vs“en la interacción entre la persona y el contexto” vs “en la coordinación de la interacción entre las personas”).

Críticas Irónicas
1. El DSM no incluyen el diagnóstico de “síndrome de DSM” - una psicosis espiritual caracterizada por un deseo compulsivo de cosificar a las personas y etiquetarlas en categorías psiquiátricas predeterminadas.
2. Estas “víctimas” de la ideología psiquiátrica moderna dan prioridad a conocimientos acerca de descripciones precisas –por sobre conocimientos acerca de las interacciones de curación- como manifestación de una preocupación obsesiva con adjetivos peyorativos, criterios de inclusión y exclusión, etc.


  Los terapeutas adlerianos compartimos  la mayoría de esas críticas porque estamos más interesados en la persona (su estilo de vida) que en la "enfermedad".  Pero también es cierto que el modelo medico de enfermedad mental es el predominante  y con dominio en los sistemas sanitarios mundiales. Por este motivo,  autores como Sperry (1996) han planteado que para los terapeutas adlerianos que trabajamos en contextos sanitarios y nos las tenemos que ver con esta circunstancia es posible integrar la teoría adleriana y el sistema DSM sin traicionar nuestra perspectiva psicológica. El sistema multidimensional la equiparación  integradora seria:

Eje I:  El  trastorno clínico con su síndrome y síntomas actuales. Motivo de consulta como "apaño creativo" inconsciente que habitualmente tiene lugar en un contexto relacional

Eje II:  Rasgos o trastornos de personalidad. El Estilo de Vida del paciente

Eje III:  Trastornos médicos-orgánicos. Factores neurosicológicos. Trastornos y deficiencias médicas-físicas. La Inferioridad Orgánica

Eje IV: Estresores actuales. Factores exógenos o condiciones de la vida actuales del paciente relacionado con su malestar sintomático. Circunstancias de la vida que suponen un choque para el paciente al poner en jaque su autoestima en cuanto a sus capacidades de valentía (valor) y de colaboración-cooperación.

Eje V: Nivel de adaptación actual del paciente. Nivel de funcionamiento en sus tareas de la vida (pareja, ocupación, relaciones sociales-amistad).

Este esquema  puede orientar la intervención del terapeuta a:  manejo de los síntoma y sus circunstancias (Eje I y IV); los factores médicos-biológicos implicados (Eje III),  el entrenamiento  capacitación en habilidades relacionales (Eje V) y/o el abordaje de los factores de personalidad o estilo de vida (Eje II) según qué casos y circunstancias se presenten para el paciente, e terapeuta y los recursos circunstanciales donde se trabaje

Sperry. L &  Carlson J. (1996):  Psychopatology and Psychotherapy : From diagnosis to treatment of DSM-IV disorders. Philladhelpia :Tylor and Francis Group.

Tomm, K  (1990): A critique of DSM-IV . Dulwich Centre Newlester N.3

domingo, 7 de abril de 2013

ALGUNAS CONCEPCIONES ERRONEAS SOBRE LA PSICOLOGIA ADLERIANA



ALGUNAS CONCEPCIONES ERRONEAS  SOBRE  LA PSICOLOGIA ADLERIANA
                                                                 (Ruiz, 2002)

A) Críticas desde la psicología existencial y la logoterapia:

1-CRITICA DE LA LOGOTERAPIA DE VICTOR FRANKL SOBRE LA VOLUNTAD DE SENTIDO: 
                                                                      Victor Frankl


“El hombre no se caracteriza principalmente por la búsqueda de placer ,como sostenía Freud, ni por el afán de poder, como sostenía Adler, sino por  la voluntad de sentido; la búsqueda de placer y poder solo parece cuando se frustra la voluntad de sentido”

RESPUESTA: La noción de autotrascendencia no es propia de Frankl, se encuentra ya en Adler y en Kunkel, y es llamativo como él se la apropia ignorando su fuente. La tendencia a la superación, la perfección y la completud, caracterizan la última fase del pensamiento de Adler y aparece claramente descrita en su obra  “El sentido de la vida” de 1933.  Frankl se apropia algo que no le corresponde, y hace aparecer la psicología adleriana de la primera época, sin reconocer su evolución posterior.

2-CRITICA DE REDUCIR  LA PSICOLOGIA ADLERIANA A LA LUCHA DE PODER DE NIETZHE.

                                                                   F. Nietzche

“La psicología adleriana se reduce a la lucha de poder del hombre, en la misma línea de Nietzhe”. 

RESPUESTA: “La lucha de poder no es el motivo rector de la conducta humana sino la acción conjunta de  los sentimientos de inferioridad-inseguridad, la tendencia a la superación y los sentimientos de comunidad. La lucha de poder es una compensación anormal de los sentimientos de inferioridad, los de superación y la carencia de sentimientos de comunidad”.

3-CRITICA DE ASIMILAR LA PSICOLOGIA ADLERIANA A LOS SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD Y SU COMPENSACIÓN

“La psicología adleriana se reduce a los sentimientos de inferioridad y su compensación”.  

RESPUESTA: Ver crítica 2. En la primera fase del pensamiento adleriano se destacaron ciertamente estos dos componentes (1908-1916), posteriormente fue ganando terreno los sentimientos de comunidad (1916-1937) y por último se incorporaron los sentimientos de superación, o completud (1933-1937). Sin embargo a diferencia de Víctor Frankl, la completud (autotrascendencia) en la psicología adleriana se desarrolla sobretodo a través del sentimiento comunitario (cooperación, entrega y amor al prójimo), dimensión olvidada por aquél.

B) Críticas positivistas desde la psicología científica experimental:  

4-CRITICA CONDUCTISTA DETERMINISTA:  


                                                               B.F. Skinner

“La conducta del hombre está determinada por factores ambientales y genéticos. Cualquier psicología que renuncie a estos principios está condenada a ser acientífica. Los fines o finalidades propuestos por la teleología adleriana son explicaciones circulares y a los sumo pseudoexplicaciones”. Los fines o creencias metas de la psicología adleriana, o los propuestos por otras psicologías de manera similar (p.e la cognitiva y constructivista) derivan de los factores ambientales, de la herencia y su interacción; que es donde están sus verdaderas causas.   

RESPUESTA: Ciertamente que las condiciones ambientales y biofísicas tienen una gran importancia en la formación de la personalidad, como defendió Adler con la importancia que le dio a la educación  y los aspectos sociales, así como a las deficiencias orgánicas; pese a ello la psicología adleriana defiende una concepción del “uso” que hace la persona con esas condiciones y no defiende un determinismo absoluto. De todas maneras el positivismo en ciencia es solo una perspectiva de cómo hacer ciencia, no la única. Los adlerianos mantienen la tesis de que la persona no es un mero reactor mecánico a los estímulos internos y externos ni a la influencia genética o física, sino que los humanos tienen una “fuerza creadora” que conjuga esos factores y los puede trascender. De hecho en su primera obra aparece ya como la deficiencia física puede ser superada por la compensación. En términos modernos aparece un componente constructivista en los humanos. Incluso Skinner cree que se le entendió mal y defiende una interacción más que el determinismo unilateral (aunque si un determinismo probabilístico). Para Adler aunque el hombre está condicionado, no está igualmente determinado de manera total; hay espacio para la libertad y para la superación de obstáculos. La superación de obstáculos, la libertad se logra más mediante la colaboración que mediante la acción individual. Respecto al poder motivante de las creencias como metas fines y planes, no solo la psicología cognitiva puede dar cuenta de este fenómeno, también las concepciones sociopolíticas y religiosas de la historia humana.

Bibliografía:
-Adler, A: El sentido de la vida. (orig.1933). Espasa-Calpe, 1975
-Alarcos, C: Diccionario de psicología individual. Editorial Síntesis, 1999
-Skinner, B.F: Sobre el conductismo. Orbi, 1986