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domingo, 10 de marzo de 2013

APUNTES SOBRE PSICOPATOLOGIA DESDE LA PERSPECTIVA ADLERIANA



2.12. La psicopatología: causas y fines de los trastornos mentales
 
   Básicamente para Adler los trastornos mentales derivan de formas de estilos de vida disfuncionales que incluyen opiniones, esquemas o construcciones erróneas sobre si mismo, el mundo, los otros y las propias metas.Este estilo de vida disfuncional está íntimamente relacionado con un interés social subdesarrollado. 



A) En la  formación de los síntomas intervienen varios factores, siendo los principales: 

a) Las deficiencias reales o percibidas  de caracter psiquico, social o físico (que Adler denominó inicialmente como inferioridades). 

b) El aprendizaje y el recuerdo: El síntoma adoptará probablemente la forma de conducta que el sujeto sabe por su experiencia pasada sirve para sus propósitos. 

c) Los esquemas aperceptivos del estilo de vida: El sujeto selecciona, construye y filtra la experiencia que alimenta su forma subjetiva de sentirse y construirse a sí mismo y a los demás, sus estrategias de afrontamiento y sus expectativas. 

Las condiciones primarias y secundarias que influyen sobre el estilo de vida han sido discutidas en otro punto de este artículo. 



B) Los síntomas además tienen una finalidad y cumplen una función

   Los síntomas son considerados como apaños creativos del sujeto para conseguir encubiertamente (inconscientemente a veces) sus propósitos y fines de su estilo de vida ). En la terminología conductual son  reforzados positivamente , y  no solo de la conducta disfuncional, sino de todo el estilo de vida; y al mismo tiempo de estrategia de evitación (reforzada negativamente) de las tareas vitales de cooperación e interés social de tres campos relevantes : el trabajo, las relaciones sociales y las relaciones de pareja (en los adultos). 




   Estas estrategias reforzadas por la consecución de sus fines (p.e atención de los otros, venganza hacia otros, evitación de responsabilidades) obedecen al plan de vida consciente o inconsciente derivado del estilo de vida. 

Los adlerianos han solido distinguir varias finalidades o metas disfuncionales que cuando son exageradas y ajenas al interés social derivan en psicopatología. Son frecuentes estas 4: 

 -Prioridad exagerada en el bienestar. Suele tener un efecto de irritación y malestar en las personas con las que se convive.  Conlleva como precio o inconveniente la reducción de la productividad. Con esta meta exagerada  se desea evitar todo lo que moleste o sea dificultoso. 



-Prioridad exagerada en agradar a los demás y tener su afecto o aprobación. Suele tener el efecto en otros de mostrarle aceptación al sujeto que la demanda. Conlleva como precio o inconveniente el obstaculizar el crecimiento o madurez personal. Con esta meta exagerada se pretende evitar el rechazo o la desaprobación. 


-Prioridad exagerada en controlar la vida propia y ajena. Suele llevar a los otros a sentirse desafiados en sus capacidades. Conlleva el precio o inconveniente del distanciamiento de los demás y la falta de espontaneidad. Con esta meta exagerada se pretende evitar la humillación inesperada. 



-Prioridad exagerada en la superioridad. Suele llevar a los otros a sentirse inadecuados o inferiores. Conlleva el precio o inconveniente de sobrecargarse o tener un exceso de responsabilidades. Con esta meta exagerada se pretende evitar la falta de sentido en la vida. 



 Respecto a algunos trastornos, apuntamos los siguientes ejemplos frecuentes: En ellos vemos como la cognición tiene un poder motivante, de modo que el trastorno se ajusta al estilo de vida dominante. 

(1)   Paranoia: (Trastorno delirante).
La persona culpa a otros de la falta de éxito en sus planes. Su búsqueda de      superioridad egocéntrica da como resultado una actitud hostil hacia los demás. En sus delirios expresa tanto  la búsqueda de superioridad como la culpa a los otros de sus fracasos. El paciente se ve a si mismo como el centro del mundo. Las ideas del paranoico, dice Adler, son difíciles de corregir porque las necesita para  justificar su postura; y a la vez le permiten mantener su ficción de superioridad, sin ponerla a prueba. 




(2)   Manía: (Trastorno bipolar. Estado maniaco).
En la mania eufórica el paciente evita enfrentarse a la realidad, la devaluó y actua como si ya hubiera alcanzado su meta final. 



(3)   Esquizofrenia.
Supone el abandono más extremo del interés social. La persona abandona además toda esperanza    de tener éxito en la vida en el mundo real. Esa distancia refuerza la lógica privada y la superioridad en el mundo psicótico. 



(4)   Personalidad compulsiva (Trastorno obsesivo de la personalidad).
La persona se siente obligada a ser responsable  de todo lo que vaya en su vida mal. La vida para ella es impredecible y está en guardia con cualquier cosa que pueda ir mal. 



(5)   Personalidad psicopática y delincuencia (Trastorno antisocial de la personalidad).
Estas personas en su niñez han  combinado el ser mimados con una alta actividad  y un nulo interés social. Ven el mundo como un lugar donde todo lo que existe es un lugar para que ellos lo exploten. Su actitud activa ante la vida hace que tomen todo aquello que  desean. El criminal tiene la convicción de que triunfará con su crimen (sentimiento de superioridad) y de que no será      aprehendido. Esta convicción tiene su origen en la niñez.


 

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